martes, 28 de febrero de 2012

VOLVER ANTES QUE IR


EugenioCanoEditor acaba de publicar mi poema narrativo "VOLVER ANTES QUE IR". Lo encabeza un texto que he titulado "Secreto". El libro se acerca al tema del viaje, de la emigración, de la memoria y de qué modo estos tres elementos sirven o se imponen para construir la identidad. El libro, con diseño de Javier García del Olmo y texto de contra de la poeta Ana Martín Puigpelat, comenzó a distribuirse ayer por las librerías. En caso de no encontrarlo y si os interesa haceros con un ejemplar, recordad que los libros "secretos" hay que encargarlos. :-)
Espero que os guste. Es para mí un libro muy importante. Por muchas razones. 
Os iré avisando de presentaciones y de lecturas. De momento, es seguro que habrá una presentación en la librería Pròleg el viernes 13 de abri, una lectura en el Pati Llimona el 18 de abril y una presentación/lectura en el Ateneo de Barcelona el 16 de mayo. Pero lo recuerdo cuando se acerquen las fechas.
Gracias por estar al otro lado de las páginas.
Esta vez se trata de una locura. Hay que ser una inconsciente para ponerse a escribir poesía en estos tiempos que corren. Y sin duda es una heroicidad, por parte del editor, publicarla.
¿Pero qué sería de nosotros sin los gramos de locura que demuestran que no todo está bajo control?

lunes, 27 de febrero de 2012

OLIVES PICANTS. UNA NOVELA DE ANNA MONREAL.


Preparados, listos... y el 1 de marzo, YA.
Aparece la novela "Olives picants". Y lo anuncio con entusiasmo por dos razones: Primera, porque se trata de una muy buena primera novela de esta autora que, sin duda, nos sorprenderá con más. Y segunda razón... porque Anna Monreal ha sido mi alumna de novela en l'Escola d'Escritpura de l'Ateneu, justamente con esta obra que pronto podréis encontrar en las librerías y que mereció el Premio Odissea del Lector.


Una novela divertida, que sorprende por su sentido del humor pero, también, por una visión que trasciende lo aparentemente cotidiano para dar una lectura de la conducta humana, para diseccionarla y verla con la empatía propia tan solo de alguien que tiene una mirada sobre el mundo, una mirada que no juzga sino que observa, una mirada que se fija en detalles que muchas veces nos pasan desapercibidos y que encuentra el modo de narrarlas con esa naturalidad que únicamente proviene del trabajo bien hecho y de un proyecto literario sólido. Un proyecto que sienta sus bases con "Olives picants" pero que, no me cabe duda, continuará adelante con obras cada vez más ambiciosas.


Mi enhorabuena para Anna desde aquí.
Y para los que podáis apuntaros... la novela se presenta la tarde del 16 de marzo en Vilafranca del Penedés, en la sala de actos del Consell Comarcal (c/ Sant Julià, s/n) a las 20:00h. (La presentación irá a cargo de la autora, el editor y yo misma).

TEXTO DE LA CONTRA:
Olives picants
Premi El Lector de L’Odissea 2011 / El llibre que han triat cent lectors.


Olives picants és la primera novel·la d’Anna Monreal, una autora desacomplexada i mordaç, amb el do de l’observació i de l’humor.
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Anna Monreal va néixer a Barcelona el 1976. Viu a Tarragona, treballa d’economista. i és alumna de l’escola d’escriptura de l’Ateneu Barcelonès. Lectora apassionada de Nabòkov, Tolstoi i Flaubert, s’ha divertit escrivint Olives picants, novel·la que va sorprendre gratament el Consell de Cent Lectors del Premi El Lector de L’Odissea.

domingo, 26 de febrero de 2012

SALA MUNTANER. LA PAJARERA





La sala Muntaner lleva una temporada de programación inmejorable. Hemos hablado en esta página de varios de sus espectáculos, que nunca defraudan, al contrario, siempre resultan estimulantes. En este caso nos referimos a "La pajarera", un espectáculo que termina hoy su programación y al que deseamos y auguramos prórrogas sin fin, pues se trata de una propuesta interesante, honesta, inteligente y divertida que ofrece a los espectadores una hora y veinte de verdadero goce teatral. 

María Hinojosa se entrega con absoluto dominio y generosidad a una especie de maratón sin tregua y sin fisuras, con un dominio total del ritmo y del escenario, acompañada con fantástica complicidad por el Quartet Psicalíptic.
Estad atentos a la programación de la Muntaner y, si prorrogan, no os la perdáis de ninguna de las maneras. Vais a disfrutar, sin duda.

LA PAJARERA

"La Pajarera", un espectáculo musical de Lluïsa Cunillé y Xavier Albertí a partir de materiales históricos del Paral.lel con la participación de una cantante-actriz y cuatro músicos, es un recorrido por la historia de les variedades y el café concierto desde sus inicios a finales del siglo XIX hasta los años 30 del sigloXX, cuando empezaba su decadencia.
Dirección: 
Xavier Albertí
Autor: 
Xavier Albertí i Lluïsa Cunillé
Inéèrpretes: 
María Hinojosa (soprano), Francesco Colletti (I Violín), Adriana Alcaide/Raul García (II Violín), Natan Paruzel/Quim Badia (Viola) y Oriol Aymat (Violonchelo).

jueves, 23 de febrero de 2012

A VECES LA VIDA ES UN CUENTO DE HADAS

KONEMA. C/ Consell de Cent, 296, 08007 Barcelona, España
Estaría escribiendo una queja, pero tengo la suerte de poder escribir un agradecimiento. 
Hace aproximadamente diez días tuve un momento calimero y decidí comprarme algunas cosas innecesarias para darme un capricho. Así que, tarjeta de crédito en mano y conciencia en el rincón más recóndito, me fui a la calle y me compré, por este orden, un bolso, un anorak, unos vaqueros y dos prendas de ropa interior. Menos esto último, lo demás me lo llevé todo puesto. 
El uso, que no el abuso, quiso que el bolso y el anorak fueran incompatibles, de modo que, por culpa de la sensibilidad de uno o de la agresividad del otro, la chaqueta, que no fue barata, quedó hecha unos zorros en breve. Cuando me di cuenta, me dio mucha pena. Y rabia. Tanto el bolso como la chaqueta eran de una marca que no se vanagloria de ser barata precisamente.
Cogí mis compras y, sin esperanza alguna, me fui a Konema, lugar donde había comprado el bolso, a comentarles lo que me había ocurrido. 
Y allí me encontré con un hada: Gloria. Me recibió con una sonrisa, empatizó con lo que me había ocurrido, se hizo cargo de mi desolación y me prometió que intentaría por todos los medios habidos y por haber, solucionar de la manera más satisfactoria el problema.
Y hoy me ha llamado y me ha dicho: lo conseguí, los fabricantes te dan la razón, todo en orden.
Y he ido a verla y hemos hecho nuestras devoluciones y demás asuntos de negocios y después hemos comentado lo bien que nos sentíamos por habernos entendido hablando. 
Me ha dicho, al despedirnos: "Me alegro de conocerte".
Yo también, Gloria, yo también me alegro de conocerte. Un placer haber tenido un problema, :-)
Volveré a Konema. Quienes tratan así a los clientes, merecen su fidelidad. 

INCENDIS AL ROMEA


Ficha artística
AUTOR: Wajdi Mouawad
TRADUCCIÓN: Cristina Genebat


REPARTO
Clara Segura
Julio Manrique
Xavier Boada
Màrcia Cisteró
Claudia Font
Xavier Ricart
Xavier Ruano


ESPACIO ESCÉNICO: Oriol Broggi i Sebastià Brosa
DIRECCIÓN: Oriol Broggi


VESTUARIO: Berta Riera i Bàrbara Glaenzel
ILUMINACIÓN: Albert Faura
AYUDANTE DE DIRECCIÓN: Ferran Utzet


PRODUCCIÓN: La Perla 29


Para no perdérsela. Tres horas de teatro en estado puro. De interpretaciones conmovedoras. De texto sugerente, reflexivo, profundo, inteligente. De movimiento escénico equilibrado y ágil. De sensaciones. De dolor y de sufrimiento.
Nadie salió indemne ayer del estreno de "Incendis". Un apuesta fuerte, trabajada hasta el último detalle. Con una dirección elegante y contenida a la vez que expresiva. 


Solo una pequeña reflexión: el personaje del asesino/torturador/violador no debería parecer un descerebrado. Precisamente esta obra pretende transmitir que el mal, igual que el bien, es algo que se elige. Los "malos" eligen el mal, no es que se vean abocados a él a causa de una enfermedad mental. No podemos seguir mostrando a los violadores como víctimas de su estado mental. Ni a los asesinos.
Debería contenerse, entonces, ese acento y daría la sobriedad mayor sentido a la escena final, a una de las maravillosas cartas de la escena final.

Sea como fuere: no os la perdáis.

domingo, 19 de febrero de 2012

CENA ALEMANA EN CASA LEOPOLDO

En "Casa Leopoldo" con Andrea y Roland Riedlinger

Hace algún tiempo, en este mismo blog, conté que Bloomsbury, la editorial alemana que se encargó de publicar La isla de la última verdad en aquel país, inventó un modo de promocionar el libro que, sin duda, fue original y terminó ayer su singular periplo. Editaron unos libros en miniatura, con las primeras doce páginas de la novela, y lo distribuyeron de regalo por las librerías y cadenas de librerías junto a una tarjeta-cuestionario en que se hacían tres preguntas sobre la trama que, lógicamente, podían contestarse si se leían esas primeras páginas publicadas en el volumen miniatura. La idea, que funcionó muy bien, era que quien leyese las primeras páginas no resistiría la tentación de seguir y compraría el libro. Vendieron muchos. 
El cuestionario había que rellenarlo, enviarlo a la editorial y, por sorteo, el premio que tocaría era un viaje de tres días a Barcelona con todos los gastos pagados y una cena con la autora, si la susodicha se prestaba. Y naturalmente me presté, faltaría más, y ayer conocí por fin a esos lectores que vinieron del sur de Alemania y se trajeron el libro para que se lo dedicara y muchas preguntas y comentarios y ganas de estar ahí. Cenamos en Casa Leopoldo y no paramos de hablar y descubrimos que teníamos modos de ver la vida similares y que realmente no era nada extraño que estuviéramos los tres allí, que si viviésemos cerca seríamos amigos y que fue una suerte que les tocara el premio.
Nota: me daba cierta risa, mientras me dirigía hacia el restaurante, ir pensado: aquí va el premio andante.
En fin, que el premio me lo he llevado yo y ha sido muy agradable.

sábado, 18 de febrero de 2012

LOLA RUIZ (Es decir, mi sobrina, :-))


Con esta foto ha ganado mi sobrina el primer premio fotográfico del Mistral. FELICIDADES, LOLA.

(De mi sobrina había hablado otras veces aquí, entre las cuales incluso publiqué un poema suyo: http://fcompany.blogspot.com/2008/02/venta-de-votos-mi-sobrina-y-el-peso-de.html)


Y hablando de sus escritos, también os copio, a continuación, lo que escribió Lola cuando le pidieron, hace unos días, que realizara el siguiente ejercicio:
Escribe una redacción de unas 150 palabras en que imagines que eres Don Quijote y protagonizas una aventura en la Barcelona de principios del siglo XVII.


El texto de Lola, que me ha encantado:


Decidimos Sancho Panza y yo, de buena mañana, partir hacia el mercado para saciar el hambre que habitaba en nuestros estómagos y que se manifestaba haciendo el ruido de un mamut enfurecido.
Al arribar a dicho mercado, nuestra visita fue non grata. Apaleados con comida de todo tipo, salimos aprisa del lugar. Aún perplejos de tal reacción, se nos acercó un granuja y, con la mayor indiscreción, nos insultó de mala manera y se echó a correr.
Sancho Panza y yo nos apresuramos tras él, pues tal pícaro debía ser castigado. Precipitados por callejuelas, llegamos a una mal iluminada. Como valiente caballero, entré en busca del golfillo. Fue entonces cuando vi aquellos desmesurados gigantes negros. Se movían por todas partes, hasta parecía que se unían a las paredes. Empecé a luchar contra ellos, pero se resistían, parecía que cada vez eran más, y cuanto más rápido me movía yo, más velocidad cogían ellos. Finalmente, fatigado por tal batalla, me desplomé ante el rival.
Sancho Panza, mofándose de mí, quiso hacerme creer que esos gigantes no eran más que mi sombra reflejada por la tenue luz.

jueves, 16 de febrero de 2012

MICROS DE MIS ALUMNOS


Uno, dos y tres
Primero creó el cuadrado, proporcionado, con todos sus lados iguales. Dios quiso ser equitativo. 
Más adelante creó la circunferencia, con el objetivo de que alcanzar la divinidad fuera igual de imposible para todos los puntos. Nació la belleza.
Un buen día, se enamoró de un triángulo y se dio cuenta de que Uno puede ser Tres, aunque no sea equitativo ni bello, y se inventó la santísima trinidad.
Carmela Serantes
Escola Escriptura Ateneu



Suspenden 42 vuelos por culpa de un avestruz
Muchas veces se han suspendido vuelos por distintas causas:
Tormentas de hielo, nubes de ceniza de volcanes, atentados terroristas o quiebras de empresas de aerolíneas.
Este es el caso de un hombre que intentaba hacer pasar un avestruz de contrabando en un avión con destino a Borneo.
Vistió el ave con una gabardina y gafas de sol. Al pasar por el detector de metales, el animal se asustó al oír el pitido, y salió corriendo hacia las pistas de despegue y aterrizaje.
La policía tardó 8h en coger el avestruz, que iba de una pista a otra, espantando turistas y esquivando coches policiales.
El dueño está acusado de maltrato animal y de posesión de un animal peligroso. El juicio será mañana a las 5h de la tarde.
Su pena máxima puede ser 50 años de cárcel.
Mario Ortega González
16-10-12
2n ESO A Institut Fort Pius

martes, 14 de febrero de 2012

MICRORRELATOS EN CAIXAFORUM

Desde hace cuatro años, en la antigua fábrica Casa Ramona, actual sede del CaixaForum en Barcelona, cada enero, todos los días durante un mes, imparto unos talleres literarios de microrrelatos para alumnos de ESO. Cada día viene un grupo distinto, de aproximadamente treinta chavales, que se prestan a convertirse en escritores durante un par de horas y que, jornada tras jornada, consiguen sorprenderme con sus ideas, su participación, su entusiasmo y su originalidad.
Quiero compartir esta experiencia con vosotros y he pedido a las tutoras y tutores que los acompañan que, a la vuelta a los centros, lean todos los alumnos los textos del grupo y que elijan los que les parecen mejores para que pueda yo publicarlos en el blog.
Me han llegado hoy, de mano de la profesora Rosa M. Ramos, estos que copio a continuación.
Espero que los disfrutéis tanto como yo.
Y seguimos.

(Las únicas pautas que doy a los alumnos para que escriban sus microrrelatos son las tres ideas a partir de las cuales escribí yo mi libro Trastornos Literarios, acerca del que podéis tener más información en este mismo blog o en la web de la editorial Páginas de Espuma:
http://paginasdeespuma.com/)




LA VIDA EN PROSA / la policia mata  un cérvol  en una escola sueca
Hi havia una vegada, un cérvol que es deia Bartolomé que  vivia al zoo d’Estocolm a Suècia. Era un  cérvol molt peculiar perquè li agradava ser com els humans.  Robava el menjar als infants que el visitaven, fins i tot va agafar un llibre de la botiga del zoo. Els seus cuidadors no sabien què fer. Per no contrariar-lo,  li anaven portant llibres i guies del zoo, menjar d’humans, etc. Fins que un dia en Bartolomé es va cansar de viure en una cel·la petita, bruta, on no arribava el sol i  que era al costat d’una enorme la paperera que feia una oloreta... N’estava fart!
Per això va idear un pla per escapar i veure el que hi havia darrera de les parets del zoo. Va llegir llibres, va estudiar el mapa del zoo i va arribar a una conclusió: faria veure que estava malalt i quan el  portessin l’infermeria, a la nit,  s’escaparia. Tal com havia planejat, a  la nit va sortir molt silenciosament cap a la porta del zoo. Era tancada. Per sort va trobar un forat a la reixa i es va escapar. Bartolomé va anar caminant tan tranquil cap al centre d’Estocolm. A les 02:36 de la matinada encara caminava i començava a estar cansat. Va arribar a una escola molt gran, dos grans edificis en paral·lel feien el conjunt majestuós. Es va quedar bocabadat. Va trobar un tros de gespa i li va semblar còmode. Eren les 02:41 i en Bartolomé ja estava dormint.
A les 08:15 del matí i el nostre cérvol va començar a sentir un xivarri impressionant: eren nens. En Bartolomé va voler anar a jugar-hi i no s’ho va pensar dues vegades. La professora, en veure el cérvol, va trucar a la policia immediatament. Els nens es van espantar quan al cap de en pocs minuts  van arribar un camió ple de policies armats fins a les dens. Es va sentir un PAM! i en Bartolomé va caure a terra.

Ignasi Casals 3r A
Institut Angeleta Ferrer
Sant Cugat

Perdre el nord
Eren dos amics, molt amics, un es deia Roderic i l’altre Josefí. Anaven a col·legi junts des de ben petits i també eren veïns. Havien compartit gran part de la seva vida, podríem dir que eren íntims.
Aquell dia havien quedat a dos quarts d’onze  a l’entrada del bosc de la gran muntanya de Montserrat. Un cop van saludar-se van començar el camí cap al cim. Anaven preparats ja que havien d’estar-s’hi tot el dia caminant; així que portaven respectivament dos entrepans, dos ganivets, dos passamuntanyes,  i en Roderic duia també una brúixola. El camí que seguien no estava marcat amb creus com era el normal, de manera que amb l’ajuda de la brúixola anaven guiant-se.
De camí cap al cim paraven per reposar, s’explicaven acudits i, de tant en tant, es remullaven els peus al rierol que sempre tenien a la dreta i que era el seu punt de referència. Quan, de sobte, corrent per atrapar-se l’un a l’altre van adonar-se que ja no tenien el rierol al costat. Van estar dues hores cercant-lo sense veure ni rastre de l’aigua. Llavors, van decidir  recórrer a l’ajuda de la brúixola però  van observar que aquesta, misteriosament, tenia Sud, Est, Oest, però no el Nord que era el punt cardinal que havien de seguir per arribar al seu objectiu, el cim, on els esperava un fred glacial del qual ara no eren conscients.
Van analitzar la situació, començava a fer un fred que pelava  i, a més a més, havien perdut ben bé el Nord.
Aribau Portillo 3r B
Institut Angeleta Ferrer
Sant Cugat


UN AGOTADOR PASEO POR LAS NUBES

Dylan esa mañana se sentía genial, tenía ganas de hacer cosas nuevas, quería viajar, soñar, bailar, vivir la vida, pero un día se hace muy corto cuando te lo pasas bien. Así que decidió salir y hacer las cosas que se le propusieran. Salió de su pequeña casa adosada hacia la colina de la periferia del pueblo. La calle olía a rosa fresca, Dylan adoraba ese aroma que provenía del parque de la rosa, obviamente. Cuando llegó a lo alto de la colina, Dylan se echó en la fresca y verde hierba y se dedicó a observar las nubes. Lo hacía muy a menudo, pero sin ninguna razón clara, sabía que aquel día pasaría algo distinto. Poco a poco, entre su mirada perdida hacia las nubes, el aroma a rosa fresca, el suave tacto de la hierba, el canto de los pájaros y la fina brisa de verano, empezó a notar como sus parpados pesaban cada vez más y más hasta que cayeron rendidos.
Un rato después se despertó en medio de un mundo de nube, era todo blanco, un blanco nube, el suelo era blando, y parecía que los pies se le iban hundiendo, parecía todo de algodón de azúcar. Estuvo allí horas, y estaría años, bailó, cantó, saltó, se echó, hizo cosas inimaginables, pero debía volver, así que se durmió acariciando las nubes. Poco después se despertó exactamente en el mismo lugar donde se durmió. Parecía que hubiesen pasado tan solo dos minutos, quizá lo había soñado, o quizá fue real, pero lo importante fue que jamás lo olvido. Al volver a casa, su madre le preguntó:
-¿Qué tal tu día hijo?
Dylan contestó:
-¡Genial, me he dado un agotador paseo por las nubes!


Cristina Guilera 3r B ESO
IES Angeleta Ferrer i Sensat

UN HOMBRE COMETE EL MISMO DELICTO DOS VECES PARA VER A LA JUEZA DE LA QUE SE HAVIA ENAMORADO EN EL PRIMER JUICIO

Josep Maria Peypoch sortí de la seva oficina a les nou del matí. Anava amb uns texans i un jersei de color vermell de coll alt. Havia estat a la presó durant 3 anys,  però ara ja en feia dos que n’havia sortit. Desgraciadament encara es recordava de la jutgessa del primer judici: era alta, prima, rossa, ulls verds, dents blanques i separades. Es deia Pili Rodríguez de Huertas.

 Josep Maria, amb el seu cotxe blau, un seat, passà per carrerons estrets fins arribar a prop de la Plaça Catalunya. Allà va encastar el cotxe contra una joieria ben coneguda pel seu  prestigi. A continuació, sonaren les alarmes i els veïns van guaitar a les finestres per saber què passava. Va haver-hi uns minuts de silenci absolut, que el soroll estrident de les sirenes de la policia  va trencar.

Per segona vegada havien arrestat Josep Maria Peypoch i ja tenia data per al judici. Quan l’ndividu arribà i obrí les portes de la gran sala blanca veié Pili Rodríguez, i el cor se li accelerà. Quan la jutgessa el va interrogar, ell reconegué que només havia intentat robar la joieria per poder tornar a veure-la, cosa que a la dona no li va fer gens de gràcia. La sentència  el va condemnar  a  un any de presó.

Josep Maria Peypoch, però,  no es va rendir. Assegurava que   quan tornés a ser  lliure tornaria  a fer alguna bogeria per tornar a anar a judici i conquistar, finalment,  el cor de la bella i inaccessible Pili.

Aina Casademont Roca
3r B d’ESO
Institut Angeleta Ferrer i Sensat

lunes, 13 de febrero de 2012

MICRORRELATOS EN L'ESCOLA D'ESCRIPTURA DE L'ATENEU



La camisa blanca
Lo había escuchado muchas veces. Las madrugadas eran muy malas. En su día no había acabado de entenderlo. ¿Por qué tan malas? El caso es que ella estaba allí, justo hacia las seis de la madrugada.
Tendida junto a él, abrazando la esperanza y el nuevo día. Tenía que apresurarse; casi eran las siete y las tiendas abrían a las 9.30. No podía detenerse ni pensar, y, sobre todo, no llorar.
Era fuerte e ingenua. Debía comprar la camisa blanca; la más sencilla pero, eso sí, la más elegante. Y también una corbata nueva gris o azul, sus colores preferidos. Tenía que apresurarse. Ese día, precisamente ese, debía  estar más guapo y elegante que nunca. Era muy presumido y sobre todas las cosas, bondadoso y sencillo.
Ya había comprado la camisa blanca. Estaba desabrochando aquellos interminables botones, cuando sonó el timbre de la puerta y tuvo un sobresalto. Allí estaban unos personajes negros y torvos, que dijeron ser de la funeraria. La apartaron a un lado, tenían prisa. 
Rosa Rius


  
Reserva del 73
¡Venga, Paco! Vamos a celebrarlo que ni tú ni yo tenemos intereses en este asunto.
La Manolita, que por algo es funcionaria, me lo ha explicado todo, pero que muy requetebién. Escucha:
La Merkel, el Sarkozy, y ahora el Rajoy, están en el lío. Ya sabes, que si déficit “cero”, recesión, el paro, el Fondo Monetario Internacional; bueno, Alí Babá y los cuarenta ladrones.
Así es que tú jubilado, yo mis labores, y todo eso, ¡ni caso!
Busca aquel huevo que teníamos en la nevera, y hacemos una tortilla para los dos. Y sobre todo, encuentra aquella botella de vino de Rioja que nos regalaron cuando éramos algo. Y eso sí, ni tele, ni radio, ni prensa, no nos vayan a fastidiar la fiesta.
¡Tú y yo con el vinito, y a celebrarlo!
Rosa Rius





La importancia del amor
Veinte años de casados habían requerido mucha comprensión, mucho diálogo y mucha paciencia. Habían logrado tener cada uno su espacio y compartir unas horas al final del día para poner en común todo aquello que habían descubierto y aprendido.
ADÁN: ¿Sabes a quién he visto hoy?
EVA: ¡Ay, no sé por qué la sopa ya no me queda como antes!
ADÁN: A ese que siempre decía que tú y yo estábamos hechos el uno para el otro.
EVA: Debe de ser el agua, o quizás la vitrocerámica nueva. No sé.
ADÁN: Y es verdad. ¿Qué haría yo sin ti?
EVA: Suerte que a ti te gusta todo lo que cocino.
ADÁN: Ya va siendo hora de irse a dormir.
EVA: Me ha cogido sueño aquí sentada.
Elena Llompart





Camp i ciutat

Els temps eren difícils. A pagès hi vivia un pare amb quatre fills. La mare morí de malaltia poc després de néixer el petit.
L’home, enfeinat pel treball  del camp i per les tasques de casa, veia  que no podia atendre els fills com desitjava i els nens necessitaven; decidí, en presentar-se-li l’oportunitat, deixar en diferents famílies dos dels fills.
Dividida la família, el pare establí el costum de, dues vegades l’any, reunir els quatre fills a casa seva, per passar dies junts.
En una de les estades de la filla el pare li va dir:
-Digue'm com et portes a casa dels Senyors Rius. Si no et portes bé o no aprofites els estudis,  hauràs de tornar aquí i et passarà com ens passa a  nosaltres...
La nena es preguntava què devia ser allò que els passava...Quan era a casa del pare, bé prou que veia que per menjar calia llaurar, regar, esporgar, sulfatar; veia que es treballava fes el temps que fes, s’adonava que les tasques començaven quan albirava el dia, s’acabaven amb la posta del sol
El temps passà,  la noia no deixà de fer-se la pregunta, "Què els  passava als germans i al pare? El to de l’avís del pare semblava dir-li  que  treballar al ras no era  el que desitjava per a ella. La vida per ells  era dura.
Acabats els estudis, la jove trobà feina en allò pel que s’havia preparat: secretaria de direcció; va estar-hi treballant anys, fins que l’empresa tancà.
Aleshores va estar  temps sense trobar feina, fins que un dia va llegir l’anunci: "Es demana treballador/a responsable per ocupar-se de garden; feines a fer: regar plantes, treure  fulles mortes, esporgar petits arbres”.
Ja veus, la secretària fent de  jardinera,  treballant  al ras, fes el temps que fes, satisfeta i força més divertida que dins d’un gris despatx al mig de la ciutat.
La  vida dóna molts tombs. Ella encara es  pregunta: Què era el què els  passava al pare i als germans.

                                                 M. ROSA FLORENZA

miércoles, 8 de febrero de 2012

MÁS MICRORRELATOS

Adelante con la publicación de los microrrelatos de mis alumnos de l'Escola d'Escriptura de l'Ateneu. Me ha llegado más de un mail comentando que os gusta la iniciativa. Gracias.





Estado del bienestar

El lobo, que era malvado pero no tonto, admitió su fracaso con relación al caso de los tres cerditos. Malparado y encima impopular, juró, por el prestigio de la especie, que las cosas no quedarían así.
    Por su parte los cerditos, al fin seguros, continuaron construyendo y disfrutando de sus resistentes casas de ladrillo a prueba de lobo.
    Éste, viendo claro que en el futuro tendría las de perder, se aplicó el cuento y cambió de estrategia. Así que abandonó los agotadores métodos tradicionales basados en la fuerza bruta y apostó por el estudio; fue a la universidad y se hizo banquero. Llegó el boom del ladrillo y concedió tantas hipotecas como pudo, sobre todo a los cerditos confiados.
    Más tarde, con la crisis económica a la vista, el lobo se sentó en su sillón, se frotó las manos y se limitó a esperar que los cerditos no pudieran pagar sus hipotecas.

                                                                           Joan Serra i Malla








“Gingrich, la última bala conservadora”
El País, domingo 22 de enero de 2012.
Predicar en el desierto
Un conocido predicador convocó  a los candidatos republicanos que competían para disputar a Barack Obama la presidencia de los Estados Unidos. Lo hizo en una pequeña población del desierto, allá, por el oeste americano. Todos acudieron.  Como se sabe, cuando un predicador llama, un  republicano corre. Uno a uno fueron entrando a la sala de reuniones. Como corresponde a una buena puesta en escena, los primeros en llegar fueron los que ya tiraron la toalla, Michele Bacchmann i Rick Perry, forzando sonrisas, como si todavía compitiesen. Les seguió quien ya tenía la toalla a punto de caérsele, Rick Santorum, y, luego, Ran Paul, uno de estos participantes que sólo se sabe de ellos por los recuentos.  Los penúltimos  fueron quienes todavía seguían en liza con posibilidades, Newt Gingrich y Mitt Rommey. Lo primero que hizo Newt Gingrich cuando entró fue apretar hasta el dolor cuantas manos se le pusieron delante. Rick Rommey, más comedido, personalizó una media sonrisa para cada uno de los presentes. El último en llegar fue John Wayne.  Parecía asustado y erguía la cabeza como si temiera lo peor. Además, Newt Gingrich iba adquiriendo forma de bala. John Wayne, poco a poco, sin  perder de vista a los reunidos, dio marcha atrás y abandonó la sala. Sin duda, mejor con los otros pistoleros.
Ramon P.




Perdre de vista

No tenia ulls però cada dia, sense fallar-ne ni un, acudia a l’aviari a atendre les seves aus. En tenia de totes les grandàries, des de colibrís  a paons, i de totes les habilitats cantores, des d’una cadernera a una cacatua, i agressius com els falcons i delicats com una colometa, i de totes les procedències i de tots els colors. Abans, quan tenia ulls, el que més la delia eren els colors dels plomatges. Ara, sense ulls, les imatges dels colors anaven perdent realitat i cada vegada la delectaven més els ocells quan cantaven. Segurament per això odiava tant a lloros i corbs, una tortura quan s’expressen.  Als corbs, però, els odiava encara més. Maleïda la hora en que va decidir criar-ne! Li van dir que els corbs, a Anglaterra, es tutejaven amb els reis, que eren animals de conte i de faula, que també puntejaven de negre els nostres camps. Els va criar amb el mateix amor amb que havia criat pinsans i verdums i no va deixar de tenir cura d’ells, ni un sol dia, durant tota la criança. Quan els corbs van ser grans i robustos, ella els seguia acaronant com a unes beneïdes criatures, satisfeta de la seva obra.  Llavors, ella,  encara tenia ulls.

                                                                                  Ramon P.


Norma normal


La Norma era una persona normal. Només calia observar-la per adonar-se’n. Bevia beguda i menjava menjar. Si rossegava el menjar, per esmicolar-lo, el rossegava amb les dents i, si es llepava els dits, se’ls llepava amb la llengua. El que menjava o bevia no estava a la vista i no es podia veure, però sabem que ho engolia per la gola, tot seguint una norma ben normal. A la tarda, després del migdia, baixava a baix i sortia fora. L’aire del carrer l’airejava i li descabellava uns cabells que mai no trenava amb cap trena. Li plaïa la sensació natural de la naturalesa al cap. Tampoc les seves passes, quan passejava, eren més que passes, unes passes fetes per uns peus segurament  tan poc sorprenents com una mirada amb els ulls o unes bones tardes dites amb paraules.

El dia en que la Norma es va entrebancar amb una branca i va aterrar a terra, feia fred.  Primer havia començat a ploure, una pluja fina. Després, més tard, ja va nevar neu.  Un peató, que anava a peu pel mateix carrer, es va aturar a ajudar-la. Semblava que la Norma anés coixa.  Delicadament la va deslliurar de les sabates.  La Norma somreia. Amb més delicadesa encara la va deslliurar dels mitjons. La Norma seguia somrient.  Dins de cada mitjó, un ram de violetes violetes.

                                                                                  Ramon P.







SOLO
Tan absorto estaba en mis pensamientos que no vi acercarse a Frank, quien me sorprendió preguntándome con el esmero en él habitual:
FRANK. ¿Qué va a tomar hoy, don Juan?
YO. (Titubeando, mientras descendía mi mente de las cumbres) La verdad es que no lo sé.
FRANK. (Sugiriendo solícito) ¿Le pongo un te con limón? ¿Un café con leche?
YO. (Con prontitud) No. Ponme un gran vaso de leche bien caliente. Me servirá de cena.
FRANK. (Atento y cumplido, como siempre) Le voy a servir un vaso de leche tan pura, tan pura como la mujer de sus sueños.
Me tomé un café solo, bien cargado, y me marché, no sin despedirme de Frank.

Ricardo Rabella.

ENTENDIMIENTO

Sólo podía vivir estando enamorado. Se lo dijo a su mujer, pero ella no le entendió. No entendía cmo ella no le entendía, hasta que un día se enamoró de una jovencita que le entendía y alcanzó una divertida esquizofrenia al entender todas las catástrofes que se le avecinaban y el deseo de no entenderlas

Ricardo Rabella.





Los sermones

Cuando padre hablaba, todas nos callábamos. Lo queríamos y respetábamos mucho, sabíamos que sus consejos eran su forma de protegernos. Pero sus discursos eran tan largos que era inevitable que, en alguna de sus vueltas, acabáramos todas perdidas.
Un día, mi hermana más pequeña propuso: - De cada cinco, cada una prestará atención a un minuto y, cuando padre pregunte algo, sólo deberá contestarle la responsable de ese minuto.
Desde entonces, de cada largo sermón que cuenta mi padre salen muchísimas historias pequeñitas. Pero no hay que fiarse, pues aunque son más divertidas, rara vez nos llevan a comportarnos como nuestro padre querría.
 Carmela Serantes




EL LADRÓN

    Era noche cerrada cuando, por los pasillos de la casa de mis amos, descubrí signos evidentes de que nadie en sus habitaciones había podido pegar ojo. Parecía como si el sueño se hubiera mudado de casa. Tan anormal era la situación que hasta yo mismo me sentía más espabilado que de costumbre.
    Seguramente por este motivo, en mi vigilia, me fue muy fácil detectar un lejano y casi imperceptible clic que me llamó la atención por sonar a destiempo. Más por instinto que por valor crucé a oscuras todo el pasillo, y como pisando sobre almohadones, me dirigí hacia el lugar dónde creí que se había producido el ruido misterioso. Entreabrí como pude la puerta del salón y sólo lo justo para husmear y ver sin ser visto (por si acaso). Y funcionó mi instinto de perro viejo, pues allí mismo descubrí en la oscuridad a un desconocido, que sin advertir mi presencia, repetía unos gestos antes nunca vistos por mí. En silencio fruncí el entrecejo y opté por seguir observando un poco más. De esta manera, pude ver como el intruso del salón sostenía con una mano un saco abierto, mientras que con la otra hacía como si cogiera, por encima de su cabeza, puñados de aire que a su vez introducía en el saco. Por un momento llegué a pensar que cazaba moscas y que las guardaba. Sin dejarme llevar por falsas apariencias, llegué a la conclusión de que ante mi hocico, ni más ni menos, ¡había un ladrón!
   No dudé, y tal como me enseñó mi adiestrador, me lancé sobre el visitante inoportuno. Con gran estrépito, en su fuga soltó el saco repleto con el botín, mientras en un santiamén, el salón se llenó de luz y de gente desvelada.
   Mi amo tomó el control de la situación, abrió el saco del botín y en él aparecieron todas las horas de sueño que aquella noche nos habían quitado. Cada uno de los presentes recuperó las suyas y sin excepción se durmieron como si tal cosa.

                                                               Joan Serra i Malla

HEROI


     Avui, a la Casa Rosada, Aníbal Torre, alies ‘Palermo’, veterà de la campanya de recuperació de les Islas Malvinas, després d’anys d’amnèsia històrica i institucional, rebrà un homenatge i també una medalla.
     L’endemà, quan tot hagi passat, ‘Palermo’ tornarà a fer vida normal. Pisparà tantes carteres com calgui als turistes refiats que transitin pel carrer Florida. Volarà més d’una càmera digital al voltant del Café Tortoni. A mitja tarda, abans que apareguin els col·legues de Boca, cercarà negocis amagats entre les deixalles del mercat de San Telmo. A darrera hora, amb l’estómac trist i poc visitat, rematarà la feina demanant caritat pels parcs de Recoleta tot sentint molta enveja dels gossos de pèl lluent passejats per criats.
     Ara a Villa 31, després d’una nit de juliol al ras, ‘Palermo’, glaçat sota un fanal i amb olor a gos mullat, desperta en un llit de cartons; cada dia, una mica més mort, no entén per a què va tornar a néixer al pont de la nau Alférez Sobral, quan el míssil anglès va matar tots els seus companys.

                                                               Joan Serra i Malla