lunes, 28 de septiembre de 2009

IN MEMORIAM. ALICIA DE LARROCHA

Solo la vi una vez: oírla y verla tocar fue como levantar el vuelo, como ir hasta los lugares más lejanos e insospechados.

La escuché siempre, la admiré, la admiro. Desparece su cuerpo. Nada más. Su música y su amor por la música van a seguir mientras nuestro mundo siga. Y más, quizás.

Incomparable Alicia de Larrocha, con esas manos tan pequeñas que no llegaban a la octava pero que conseguían tocarla al unísono gracias a una velocidad literalmente imposible, es decir mágica. El poder del deseo. El absoluto.

lunes, 21 de septiembre de 2009

27 DE SETIEMBRE





El próximo domingo 27 de septiembre, a las 19:00h, en la nueva librería Pròleg, en C/ Sant Pere mes Alt , 46 -calle del Palacio de la Música-, se presenta el libro de recopilación de textos titulado 27 DE SEPTIEMBRE, del cual a continuación os copio la sinopsis que ha escrito su antóloga e impulsora, Esmeralda Berbel:


En el año 1935 el escritor Maksim Gorki lanza la propuesta de que escritores de todo el mundo escriban "Un día en el mundo" y ese día era el 27 de septiembre. La propuesta no acabó de cuajar. En 1960 el periódico moscovita Izvestia convocó de nuevo a escritores para que describieran con la mayor exactitud posible su 27 de septiembre de ese año. La escritora alemana Christa Wolf acepta y se entusiasma con la idea y escribe durante 40 años su 27 de septiembre dando origen al hermoso libro "Un día del año". En el año 2008 la escritora y profesora Anna Caballé me aconseja que lea el libro. Su lectura despierta en mí un deseo imparable de continuar la tradición. De ahí mi entusiasmo en buscar a mujeres que escriban y hacerles la propuesta. El sí fue tan grande, tan hermoso, que no necesité nada más que esperar a que llegara el día. 29 mujeres de diferentes ámbitos artísticos se pusieron a escribir con la mayor exactitud posible su 27 de septiembre. Cuando tuve todos los textos busqué una editorial. Alfama me respondió: el libro de C. Wolf es uno de mis libros de cabecera. Así es como mi deseo junto al deseo de los otros hizo posible este libro: 27 de septiembre, Un día en la vida de las mujeres.
************
Acepté el encargo con mucho gusto, el año pasado, cuando Esmeralda Berbel me invitó a participar en él. Porque además se da el caso de que el 27 de septiembre... pues es mi cumpleaños, así que siento este libro como un verdadero regalo.
*******
SI PODÉIS, OS ESPERO EL LA LIBRERÍA PRÒLEG EL DOMINGO A LAS 19:00H.

sábado, 12 de septiembre de 2009

EN RECUERDO DE LAURA NAVAU. (ROSA/NENA)

No suelo yo escribir entradas demasiado personales en el blog.
Ocurre sin embargo que hoy, por ser el día que es, deseo hacerlo.
Dicen que nadie muere del todo mientras haya alguien que lo recuerde.
Hoy, 12 de setiembre, a las 1o de la mañana más o menos, se cumplieron 20 años de la muerte de mi madre, Laura Navau. (Algunos la conocieron por Rosa, otros por Nena). Tenía 49 años. Y era una mujer muy singular. Apasionada, vital, compleja, sensible, divertida, tierna, culta, inteligente. Muy cariñosa. Amiga de sus amigos. Y una madre excepcional.
Porteña enamorada de Barcelona. Viajera incansable. Decía que cuando una viajaba no podía tener ni sueño ni hambre ni dolor.
Leía mucho, le gustaba la ópera. La música en general.
Era aventurera, valiente, atrevida. De izquierdas. Solidaria.
Tenía una voz preciosa y profunda, pero cantaba mal.
Sigo echándola de menos. Como el primer día. No puedo comprender cómo he sido capaz de vivir veinte años sin verla. Ni cómo voy a ser capaz de seguir así para siempre.
Hay mucha gente que la recuerda con cariño. Me lo dicen a veces, quienes la conocieron, me dicen "qué especial era tu madre, qué fantástica".
Esta foto que dejo aquí se la tomé un día en que estábamos charlando las dos en mi habitación. (Esa mesa sobre la que está apoyada era mi mesa de estudio, de la época universitaria. La lámpara de pie es la que todavía tengo). Es probable que en ese momento tuviera justo la edad que tengo yo ahora, cuarenta y cinco años, sí.
Le gustó mucho vivir. Y lo hizo intensamente.
Seguro que le habrían entusiasmado los teléfonos móviles, internet, los blogs. No tendría uno, pero le encantaría aparecer en éste.
Va por ella.

domingo, 6 de septiembre de 2009

MÁQUINAS EXPENDEDORAS



Las he visto de todas clases: de tabaco, de pastelería, de bebidas, de tampax, de preservativos, de libros incluso. Pero de cebos vivos... no. De algo vivo, no. Ahí los pobres gusanos esperando a que alguien meta una moneda en la ranura y se lo lleve para pincharlo en el extremo de un anzuelo sin otro destino que ser engullido por un pez que a su vez será deglutido por un ser humano que a su vez será eliminado por otro tipo de voracidades. Vendrán más tarde máquinas con perros, gatos, vacas, conejos, cochinillos, pollos.
Y entonces nos veo en un futuro no demasiado lejano metidos en esas expendedoras, a nosotros los humanos, apretados ahí, enlatados esperando a que nos toque el turno para bajar por la pendiente hasta la bandeja de salida y ser el cebo de no sé qué. Los light, los descafeinados, los enteros. Y nuestros posibles clientes mirando nuestra foto y nuestro precio, revisando las monedas que llevan en los bolsillos y preguntando al de al lado, ¿de cuál queréis?
Pero, ¿de qué clase de clientes se tratará?