jueves, 30 de abril de 2009

CUENTOS Y MÁS CUENTOS






Aparece una antología de cuentos escritos por mujeres y seleccionados por la escritora Laura Freixas, quien además los abre con un prólogo que no tiene desperdicio. "Cuentos de amigas", en editorial Anagrama. Recién salido del horno.
Algunas escritoras figuran con cuentos ya editados anteriormente: Rosa Chacel, Carmen Martín Gaite, Josefina Aldecoa, Cristina Peri Rossi, Cristina Fernández Cubas, Soledad Puértolas, Nuria Amat, Lucía Etxebarría y Espido Freire. Otras autoras hemos optado por entregar un inédito para la ocasión: Entre éstas, Esther Tusquets, Paloma Díaz-Mas, Clara Sánchez, Juana Salabert,, Luisa Castro y yo misma.
Y hablando de amigas, desde aquí agradezco a Mayte Martín su comentario en El Periódico de Cataluña el día de Sant Jordi.
Entonces, la pregunta de hoy es la siguiente: ¿Cómo veis el hecho de que se publiquen antologías de textos escritos por mujeres? ¿Qué opinión os merece el asunto? ¿A qué creéis que responde?
Para acabar, os dejo un link al buen artículo de Elena Hevía aparecido el 29 de abril en El Periódico de Cataluña, titulado: La narración breve en castellano se renueva y suma lectores. El link:

viernes, 24 de abril de 2009

CÍRCULOS QUE SE CIERRAN

Parece a veces la vida una novela escrita por un autor obsesivo que todo lo cuadra a medida que avanza páginas.
Ayer fue el día de Sant Jordi, el día del libro en Cataluña. Como es sabido, los autores literarios salimos a exponernos en los puestos callejeros que montan las librerías. Y los autores mediáticos salen a firmar. La diferencia entre los primeros y los segundos es la cantidad de libros vendidos y, también, la atención que pueden prestar a cada unos de sus lectores. Para mí ayer fue un día muy especial. Me ocurrió algo excepcional. Algo realmente extraordinario.

Eran casi las ocho de la tarde. La hora de irme, de acabar la jornada de firmas. Estaba en el FNAC de Diagonal. Había firmado algunos libros. Estaba cansada y miraba el reloj decidida a cumplir hasta el final mi compromiso con los lectores. Mi puntualidad es conocida entre mis amistades.

Y en el último minuto se me acerca un chaval de diez años más o menos, se me planta delante, me sonríe y me dice: Mi padre sabe que a ti te gusta mucho ir a Matarranya. Pensé que me confundía con alguien, al principio. Y se lo dije. El niño miró el cartel en donde constaba mi nombre y dijo: No, no, tú eres Flavia Company, y a veces vas al convento. ¿Yo a un convento? Entonces estuve segura de que se equivocaba, e iba a decírselo, pero añadió: El Convent de la Fresneda.

Ahí caí en la cuenta de que se refería al hotel El Convent, que se encuentra en el pueblo de La Fresneda. Os recomiendo el hotel y el pueblo. Hace tiempo que no voy, pero no tardaré en volver, y enseguida comprenderéis por qué.

Le digo entonces al niño -para entonces ya sabía su nombre-: "¿Y qué haces aquí solo? ¿Dónde está tu padre?" Me contestó: "Mi padre, en la clínica". Pensé, ¿en la clínica? ¿Tal vez era otro hotel? Ese niño sonriente, dicharachero y seductor no parecía estar preocupado ni nada parecido. Yo insistí: "Pero debes de estar con alguien, ¿no?" "Sí, con mi madre", dijo él. "Que ahora viene". Y justo en ese momento apareció una mujer, algo sofocada, con una bolsa del FNAC en la mano, que venía directa hacia mí.

"Mira, que vengo con un encargo", me dijo mientras sacaba del bolsillo tres hojas cuadriculadas, pequeñas, arrancadas de alguna libretita de espiral. También sacó dos ejemplares de mi libro "Con la soga al cuello" de la bolsa y los despositó ante mí en la mesa. "Verás, mi ex marido está en la clínica, lo han operado de un tumor" -en ese momento se le rompió la voz- "y lo primero que ha hecho al salir del quirófano es pedirme que venga a verte, que compre tu libro, que te diga que él también adora Matarranya, que es amigo de la gente del Convent -me dijo sus nombres- y que por favor le pongas una dedicatoria muy especial. Piensa que es lo primero que ha pedido al recuperarse un poco". Me aguanté como pude las ganas de llorar, aunque se me llenaron los ojos de lágrimas.

Tardé apenas unos instantes en comprender por qué Joan -el nombre de quien ahora ya es un amigo- me conocía.

Años atrás, en una de mis visitas a El Convent, al ver que tenían una buena biblioteca a disposición de los huéspedes, y como me sentía yo allí tan a gusto y me caían tan bien los dueños, decidí regalarles dos o tres de mis libros, para la biblioteca, y dejarlos allí, dedicados. Sin duda Joan los encontró alguna vez, los abrió, se sintió cerca de ellos y por lo tanto, de algún modo, también cerca de mí, y en estos momentos difíciles que pasa, me ha buscado, ha llegado hasta mí.

La emoción que sentí no la puedo explicar. Le escribí, claro, la mejor dedicatoria que pude, que supe. Sentí que Joan cerraba un círculo, que me regalaba una historia y deseé con todas mis fuerzas que dentro de algún tiempo, en El Convent, pudiéramos los dos terminar de contarnos los detalles de este encuentro que todavía no ha ocurrido, de esta pirueta del azar que parece el plan perfecto de un novelista que nunca deja cabos sueltos.
Por eso volveré pronto a El Convent, a buscar a Joan, a charlar con él de cuánto nos gusta Matarranya.

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DESPUÉS DE ESCRIBIR ESTA HISTORIA, MARCO CHINARRO ME ESCRIBIÓ UN MAIL EN QUE ME DECÍA QUE HABÍA LLEGADO POR CASUALIDAD A ESTE BLOG, HABÍA LEÍDO LA ENTRADA Y QUE ENVIABA DOS FOTOS DE LAS CALLES DE FRESNEDA PARA QUE PODAMOS DISFRUTARLAS EN EL TIEMPO QUE TRASNCURRA HASTA QUE VAYAMOS. GRACIAS, MARCO. AQUÍ LAS PONGO.

domingo, 19 de abril de 2009

23 DE ABRIL. DÍA DEL LIBRO. MI AGENDA DE FIRMAS


Llega ESE DÍA. El 23 de abril. En Cataluña, el mejor día para las librerías. Todo quisque compra un libro. Los mediáticos se hinchan de firmar sus ejemplares recién salidos de imprenta. Las floristerías hacen su agosto con las rosas -sobre todo rojas-. Y las calles de las ciudades y pueblos catalanes se convierten en un hervidero difícil de describir. Es impresionante.

Este año, como sabéis, tengo libro de relatos en la calle y, esta vez, me he prestado a la práctica de pasearme por las librerías, sentarme detrás de una mesa sobre la cual habrá unos cuantos ejemplares de "Con la soga al cuello" (mejor descripción no podría hacer de cómo voy a sentirme) y esperar, mientras veo pasar a cientos de personas, a que alguna se pare, hojee mi libro, me sonría y... en lugar de regresarlo a la mesa con una caída de ojos, lo compre y me pida que se lo firme.

MI AGENDA DEL DÍA

Entre 12:15h y 13:00h estaré en el puesto que la librería "La Central" tendrá en Rambla Cataluña esquina Mallorca.
Entre las 13:30h y 14:30h estaré en el puesto que la librería Pròleg tiene en la Plaza Sant Jaume.

PAUSA PARA COMER.

Entre las 17:00h y 18:00h estaré en el puesto que la librería Alibri tendrá en Rambla Cataluña con Diputación.
Entre las 18:00h y 19:00h estaré en el puesto de libros infantiles de "El Petit Príncep" que habrá en Rambla Cataluña con Consejo de Ciento.
Entre las 19:00h y 20:00h estaré en el FNAC de L'ILLA

FIN. Ojalá vengáis a verme.

La leyenda de Sant Jordi, por cierto:
La versión de la leyenda más popular en Cataluña explica que en Montblanc (Conca de Barberà) vivía un dragón terrible que causaba estragos entre la población y el ganado. Para apaciguarlo, se sacrificaba al monstruo una persona escogida por sorteo. Un día la suerte señaló a la hija del rey, que habría muerto de no ser por la aparición de un bello caballero con armadura que se enfrentó al dragón y lo mató. La tradición añade que de la sangre derramada nació un rosal de flores rojas.

miércoles, 15 de abril de 2009

LOS ENSAYOS DE GINZBURG

Este libro es imprescindible. Una joya. Contiene dos libros de artículos de la gran Ginzburg. Uno titulado "No podemos saberlo" (traducido en esta edición por Mercedes Corral) y otro "Nunca me preguntes" (traducido por mí).
Os lo recomiendo tanto como para que lo pongáis el primero en la lista, tanto como para que lo coléis en la fila de lecturas pendientes.
La Ginzburg habla de todo en estos textos. Y cuando digo de todo, lo digo en serio. Es como un manual de instrucciones para mirar la vida. No tengo la menor duda de que os va a gustar.
Os copio un pequeño fragmento del prólogo que he escrito para el volumen:
"Solemos los lectores apasionados, en un momento u otro, buscar indicios o explicaciones de las obras de nuestros autores preferidos en los acontecimientos de sus vidas. Acostumbramos, es más, a confundir las obras con las vidas o, lo que es peor, los personajes con las personas. En la mayoría de los casos es un error, pero en el de Natalia Ginzburg hacerlo así es justicia. No en vano, la autora fue, sobre todo y según ella misma admitió y escribió en más de una ocasión, una narradora de la realidad.
Una realidad, eso sí, pasada por el tamiz de una literatura inteligente y por lo tanto libre de prejuicios, de una literatura que quiso y consiguió ser arte, es decir, revelación sobre la esencia de la humanidad, y lo consiguió sin parecerlo, disfrazada de pequeñas cosas, de remedio casero, de detalles aparentemente insustanciales que, sin embargo, lo cambian todo, entre otras cosas, la literatura."
Feliz lectura. Ya me contaréis.

lunes, 13 de abril de 2009

GRAN TORINO Y UNA ENTREVISTA

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La entrevista a la que me refiero es la que me hizo Sofía Basalo en la radio y que ahora he encontrado transcrita en esta página:
Fue una conversación muy agradable y agradezco a Sofía Basalo su interés y el modo en que la planteó y la condujo.
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Pero lo que quería contaros es que he ido a ver Gran Torino y que me ha decepcionado. Resulta previsible hasta decir basta y además, por si esto fuera poco, el mejor insulto que han encontrado para el personaje más entrañable -excesivamente entrañable, claro, y algo pasteloso- es "pussy", traducido por "marica".
Previsible, pues, y sensiblera; los buenos son tan buenos y los malos tan malos. Y Clint hace lo de siempre, añadiéndole un gruñido estilo perro. Espantosa. De un buenismo aplastante. De un conservadurismo con pretensiones de progresismo terribles. Puaj puaj. Dirigida directamente a la parte más blanda del corazón.

domingo, 12 de abril de 2009

POLÍTICA KITSCH

Publiqué el pasado 9 de abril un artículo en El Periódico de Cataluña que refleja la perplejidad en que me sumen en los últimos tiempos los discursos de los políticos que manejan la sartén en la que nos vamos todos friendo lentamente, a fuerza de consumismo y demás debacles.
Y aquí os lo dejo, por ver si estáis de acuerdo, por saber qué opinión os merecen las declaraciones políticas en general.
POLÍTICA DE IMITACIÓN (El Periódico de Cataluña, 16 de abril 2009)
Flavia Company
Según la definición que leemos en el libro de Chantal Maillard publicado recientemente por la editorial Pre-textos, “Contra el arte y otras imposturas”, el kitsch es “una ornamentación de las cosas, de los sentimientos (…) de la vida toda (…) Pero, sobre todo, es una forma de mentir”. No en vano el término al parecer proviene del verbo alemán kitschen, que significa amañar muebles para hacerlos pasar por antiguos o de verkitschen que, comercialmente hablando, quiere decir dar gato por liebre.
No cabe la menor duda, si estamos de acuerdo con esta definición, de que en la actualidad los políticos que gobiernan el mundo practican el kitsch tanto en sus discursos como en sus actitudes. Lo que nos muestran no son principios, medidas y soluciones, sino una especie de souvenirs de los mismos, unas precarias e insuficientes imitaciones.
¿A qué estamos jugando todos y cuánto más vamos a dejar que dure la partida? Esta desesperada voluntad de salvar el capitalismo es, una vez más, un absurdo. Hay que reconocer que no funciona. Y ya está. Y empezar de nuevo. Repartir y contribuir.
De un lado están los poderosos, que hablan de inyecciones de dinero durante reuniones cuyo precio resolvería muchas más cosas que la reunión en sí porque, en contra de la lógica popular, el dinero se lo van a dar a los que ya lo tienen: banqueros. Igualmente va a aumentar el paro, la desasistencia, la crisis. ¿En qué quedamos?
Del otro lado estamos nosotros, los ciudadanos, los que pagamos sus sueldos y sus errores. Nos quedamos quietos, muchos ni siquiera indignados, porque otra forma del kistch es la comodidad, la desidia, la delegación en los otros del ejercicio de la democracia. Y ésta que tenemos empieza a ser una mala imitación, nada más.

miércoles, 8 de abril de 2009

JORDI SACRISTAN ME INVITA AL "TAL COM SOM"


En el siguiente link encontráis el programa. Fue el 7 de abril:


Programa en catalán.

PABLO LORENTE ESCRIBE SOBRE "CON LA SOGA AL CUELLO"


En el núm. 13 de narrativas: http://www.revistanarrativas.com/
Revista de narrativa contemporánea en castellano.
Más información sobre este número y sobre la revista en:
LA RESEÑA


Una de las voces que más resuenan en el mundo del cuento en los últimos tiempos quizá sea, junto a la de Cristina Fernández Cubas –que el año pasado nos regaló Todos los cuentos (Tusquets)– y Mercedes Abad –Media docena de robos y un par de mentiras (Alfaguara, 2009)– la de Flavia Company (Buenos Aires, 1963).
Prolija autora afincada en Barcelona, ha publicado los libros de cuentos: Viajes subterráneos (Bassarai, 1997), Género de punto (El Aleph, 2002), Trastornos literarios y las novelas: Saurios en el asfalto, Luz de hielo (Bassarai, 1998), Dame placer (Salamandra, 1999), Ni tú ni yo ni nadie, Melalcor (Edicions 62, 2001) y La mitad sombría (DVD, 2006).
Diecinueve cuentos componen el libro que nos ocupa: Con la soga al cuello. La mayoría de ellos presentan escenas de la vida cotidiana truncadas, extrañadas en un momento dado por una acción del todo verosímil que pone a los personajes en una compleja situación vital, con la soga el cuello.
Company consigue ese efecto con temas y situaciones propias de la vida cotidiana, apenas hay espacio para la fantasía, aunque sí esté presente en algunos relatos, como por ejemplo «Con luz verde», donde un macabro taxista anuncia la muerte de su cliente. También hay algo de misterio ambiente demoníaco en «La carnicería», donde, de nuevo, un extraño ser se apodera de la vida de una mujer en apuros carnales, la carne entendida en varios aspectos creando así un interesante juego.
Hay espacio, y mucho, para la vida, una existencia en femenino, ya que la mayoría de los perso-najes que componen los relatos son mujeres, mujeres que sienten y padecen, y que sufren también de amor. Dos relatos, «Rodajas de limón» y «El pelo», nos trasladan a los terrenos del amor lésbico, con situaciones peregrinas que entrañan una reflexión aplicable a todos sobre las dificultades del amor y del enamoramiento.
Esa vida que nos retrata la autora habla también de dificultades económicas –no sabemos si motivadas o no por la crisis–. Todos hemos visto las imágenes de gente de este primer mundo y sociedad del bienestar, rebuscando entre los cubos de basura de las grandes superficies, en busca de alimentos o productos que puedan utilizar, pero ¿qué pasa cuando llegan a sus casa?¿qué pasa cuando deben responder a la familia que vive ignorando la mala situación pecuniaria? Una hipótesis podría ser el cuento «Una vida en común» o «La víctima».
A menudo somos víctimas, sin quererlo, en el cuento anterior y algún otro, como «La réplica», donde encontramos un claro nexo con Kafka, con ese proceso que algún día se inicia contra no-sotros sin ni siquiera saberlo.
También resuenan en este libro ecos de Cortázar, sobre todo, en el relato «El ascensor», que nos traslada a esos encuentros fortuitos tan bien definidos por el autor argentino, esas manos desco-nocidas que un día se rozan y comienzan a sentir y a expandir toda su energía.
Un libro que nos invita a viajar, a plantearnos el lugar que ocupamos en el mundo, quizá un lugar «En tránsito» donde se establece un vívido diálogo con el lector, que sufre «La condena» de la lectura. Una lectura no pasiva donde se verá obligado a comprender a los personajes, a conocerles y participar de su dolor y de esa promesa de la soga.
© Pablo Lorente Muñoz

domingo, 5 de abril de 2009

LECTURAS PARA ESTAS VACACIONES



















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Vacaciones: sinónimo de tiempo libre. De lectura, por lo tanto.
Os dejo aquí un par de sugerencias. Ficción y ensayo.
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Por un lado, la novela histórica de mi buen amigo Luis García Jambrina. Un libro que anda cosechando éxitos y que va por la cuarta edición. No parece una primera novela, aunque lo sea, porque está escrita con oficio y ambición. Os copio al final de este post una entrevista que hicieron al autor a finales del año pasado, para que conozcais de primera mano sus planteamientos. Y aquí, este link de un reportaje aparecido en El País:
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Por otro lado, esta recopilación de conferencias de la filósofa y poeta Chantal Maillard. Quien tenga ganas de replantearse unas cuantas cosas apoyándose en buenos argumentos, que lo lea.
En este link encontráis información sobre el libro, directamente desde la editorial:
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Felices lecturas. Y buenos días de fiestas -así, en plural, para que sean muchas y sonadas; yo, entre otras, tengo una celebración de Año Nuevo-.
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Entrevista con Luis García Jambrina.

Nota escrita por Alberto Ferreras el 23/11/2008 y publicada por el diario Norte de Castilla.
Luis García Jambrina (Zamora, 1960) ha sacado tiempo entre sus clases de Literatura Española en la Universidad de Salamanca y sus colaboraciones en el suplemento cultural del ABC para escribir su primera novela. ‘El manuscrito de piedra‘ tiene como protagonista a un joven Fernando de Rojas que, antes de escribir ‘La celestina’, se ve envuelto en una trama detectivesca ambientada en la Salamanca de finales de la Edad Media y los albores del Renacimiento.
- Después de numerosos ensayos, críticas y un par de libros de cuentos ¿qué le llevó a escribir su primera novela?
- Cuando se publicó el segundo libro vi que había varios cuentos que habían gustado mucho a los lectores. Había trabajado sobre personajes literarios y ciudades como Salamanca y Toledo, que tienen mucha historia y muchas posibilidades. Ahí es cuando me planteé hacer algo sobre Fernando de Rojas, que era un autor que a mí siempre me había fascinado por ‘La Celestina’, que es una obra muy potente y llena de vida.
- ¿Por qué Fernando de Rojas?
- Porque es un autor del que no sabemos casi nada de él y eso me permitía inventar y fabular sobre su época de estudiante en Salamanca, poco antes de escribir ‘La Celestina’. Me interesaba que fuera una persona joven, muy inteligente, con mucha cultura y que se había pasado la vida dedicado al estudio en la universidad. En un determinado momento, por circunstancias, en mi obra se ve obligado a hacer de detective. El detonante de la novela es el asesinato de un catedrático de Teología que se produce a las puertas de la Catedral y que investigará Fernando de Rojas. Eso permite que el personaje pueda moverse por todos los escenarios y lugares de la ciudad, desde el Palacio del Obispo, la Catedral, los conventos y la universidad hasta la casa de la mancebía, las tabernas y los bajos fondos de la ciudad, el mundo de los rufianes y las prostitutas.
- ¿’El manuscrito de piedra’ es un cóctel que combina la intriga y el misterio con la novela histórica?
- He intentado mezclar tanto novela histórica como de intriga, detectivesca e incluso novela negra, porque en el proceso de investigación se ven todas las intrigas, la corrupción y la parte oscura e invisible de la ciudad. También hay elementos de novela de aventuras e incluso de novela de campus, por estar situada en un ambiente universitario, y novela de aprendizaje porque al final lo más importante es el personaje de Fernando de Rojas y el proceso de cambio que experimenta. Hay una integración armónica de todos esos elementos, yo no quería hacer una novela histórica al uso, sino con estos añadidos que resultan atractivos para los lectores, que enganchan desde la primera línea hasta el final.
- ¿Ha tenido que bucear en muchos archivos para mantener la rigurosidad histórica en la novela?
- Para inventar siempre hay que partir de los datos más exactos posibles y, en ese sentido, tuve que leer muchos documentos y practiqué un método que llamo la inmersión histórica, similar a la inmersión lingüística, pero aquí donde te metes no es en un idioma sino en una época. Paseas por los escenarios de la novela, consultas planos, ves iconografías de la época y visitas archivos. Pero luego todo eso no se tiene que notar en la novela, son como los andamios que luego los quitas. Quiero hacer una escritura ágil en la que no haya elementos superpuestos y todo esté relacionado con la trama.
- ¿La ciudad de Salamanca cobra un protagonismo especial en la novela?
- Sí, en realidad es la protagonista, ya que me interesaba mucho que el lector visualizara la ciudad en su conjunto, sus calles, sus conventos, la zona del río, las tenerías, la casa de mancebía, etcétera. A través de los ojos del protagonista se recorre una ciudad que está en un momento de cambio, es aún una ciudad medieval con la mayoría de las calles sin empedrar. Todo eso hay que hacerlo perceptible para el lector y para ello, cuantos más datos manejes, mejor. Me he preocupado hasta de saber cómo se llamaban las calles entonces y el curso que seguían porque, por ejemplo, la plaza de Anaya no era como ahora sino que estaba llena de callejuelas.
- ¿Los universitarios de hoy en día se pueden sentir identificados con esta novela pese al paso del tiempo?
- Creo que sí. Aquella Salamanca pervive hoy de alguna manera. La facultad de Filología donde yo trabajo, por ejemplo, está en el mismo lugar donde estaba entonces el colegio de San Bartolomé, que era donde estaba alojado Rojas y era el centro donde estudiaba la élite de la época. Para un estudiante en Salamanca tiene muchos alicientes porque puede ver el pasado de la universidad, de la ciudad y de algunos personajes que la poblaron.
- ¿Qué acogida tuvo la novela en Salamanca, donde la presentó el pasado lunes?
- Inmensa, tanto de la prensa como de los lectores. Soy el primer sorprendido de lo que está pasando. Todos me dicen lo mismo, hasta gente que conoce muy bien la historia de la ciudad me ha dicho que es muy rigurosa pero sobre todo es entretenida, te divierte, no la puedes soltar y te encariñan los personajes. En Salamanca es también donde más promoción hemos hecho, aunque en otras ciudades también ha tenido buena acogida.
-¿Cómo fue lo de publicar su primera novela con una editorial de primer nivel como es Alfaguara?
- Cuando terminé la novela se la mandé a un agente literario que conocía. Tras leerla me llamó y me dijo que ya la había mandado a varias editoriales sin consultarme. Entre las que se interesaron por ella estaba Alfaguara, que sabía que me aseguraba una gran distribución y por eso la elegí, porque podía llegar a muchos lectores. La novela plantea de fondo también temas como la tolerancia, a través de los conversos y la Inquisición, o el tema de la libertad, las humanidades y la cultura clásica, que en ese momento está llegando a la universidad y cuenta con obstáculos como el oscurantismo o la ortodoxia religiosa. En la novela hay una valoración de la cultura clásica como algo importante para la vida porque es la que garantiza la libertad y la tolerancia.
- ¿No estuvo tentado de presentar la novela a algún concurso?
- No, porque hice una apuesta absoluta por la novela y dije, si interesa, interesa por sí misma. Los premios literarios, la mayoría, están generalmente en entredicho. Por eso no me interesaba como forma de darme a conocer como novelista, prefería el camino más natural. Eso sí, tenía claro que tenía que publicarla en una editorial importante. Si no prefería verla no publicada porque es frustrante cuando escribes un libro que crees que puede interesar y que porque no tiene canales de distribución no pueden leerlo.

viernes, 3 de abril de 2009

CON LA CARICATURA AL CUELLO


José Antonio Muñoz me entrevistó para El Prat Radio. Dejo aquí el link y desde aquí le doy las gracias:



Xènia Bussé me hace un cuestionario en el Diario de Tarragona -pág. 10 del pdf-:
http://www.diaridetarragona.com/resources/archivos/2009/3/29/1238343991295EN280309.pdf

Y Nora Almada me entrevista para literaturas.com

Si vais a la página podréis ver la estupenda caricatura que me ha hecho Diego Abelenda.


De todos modos, aquí os la dejo copiada:


«Bueno, una vez más todo depende de la mirada. Desde el lugar desde el que se mira. Del punto de vista, en definitiva. Nada es de una sola manera»

Flavia Company nació en Buenos Aires en 1963 y a los diez años se instaló en Cataluña junto a su familia. Es traductora, crítica literaria, colaboradora en diversas publicaciones, coordinadora de talleres literarios y ha sido también presentadora de un programa televisivo de cultura. Escritora de ensayo, cuentos, artículos periodísticos y novela, es una creadora múltiple. En la Editorial Páginas de Espuma acaba de publicar Con la soga al cuello, su nuevo libro de cuentos.

NA – Parece ser esta una época de proliferación de libros de cuentos. Acaban de editar dos amigas tuyas, Abad y Fernández Cubas, y ahora tú. ¿Qué significa esta maravilla?
FC – Es verdad, se ha dado la feliz coincidencia de que mis amigas Fernández Cubas y Abad han sacado también sus libros de cuentos. No sé si las cosas han cambiado respecto a épocas anteriores, pero sí parece cierto que los cuentos reciben más y mejor acogida entre los medios y los lectores. No hay más que pensar en la tríada de premios que acaba de llevarse Fernández Cubas: el Cálamo, el Ciutat de Barcelona y el Salambó.

NA – Tú eres una escritora que aborda diferentes géneros. ¿Cómo te posicionas ante cada uno de ellos?
FC – Con la voluntad de transgredirlos, mezclarlos, cuestionarlos y usarlos para experimentar.

NA – Yo definiría tu nuevo libro como un volumen de puntos de inflexión. ¿Cómo lo ves tú?
FC – Sí, de algún modo todas son historias en las que se relata un punto de inflexión, lo que a mí me gusta llamar un “momento bisagra”, justo ese período de la vida en que estamos a punto de cambiarlo todo, de dejar atrás lo que fuimos, lo que ocurrió, lo anterior. Momentos en que nos dan un diagnóstico médico difícil de asumir, en que nos abandona nuestra pareja, en que nos quedamos en paro o descubrimos nuestros límites.

NA – En tus historias, las relaciones tienen una vuelta, una forma que las aleja de lo estipulado ¿Te interesa este tema?
FC – Me interesan las relaciones. Los espacios de intersección entre los personajes, los espacios propios, las invasiones, los regalos, las zonas oscuras, las ocultas, las secretas, las mentidas.

NA – Una de las sensaciones que tuve al leer tu libro, producida por la intensidad de los textos, es la de ahogo, como si realmente la soga la tuviera yo ¿Por qué crees que a alguien que lee puede pasarle esto?
FC – Me parece que resulta bastante fácil para los lectores identificarse con muchas de las historias de este volumen. Porque hayan pasado por algo similar o porque teman que les toque algo parecido tarde o temprano. Con la soga al cuello habla de todos nosotros, de cómo lo imprevisto irrumpe en la cotidianidad y produce cambios de alcance imprevisible.

NA – El libro se inicia con un viaje en tren y toda la lectura parece un mismo recorrido ¿Ha sido esa tu intención, cómo has trabajado la escritura de cada texto y la unión entre todos ellos?
FC – Que el primero de los relatos sea un viaje en tren no es, en efecto, casual. Por una parte tiene una lectura simbólica, puesto que el viaje representa la vida, y por el otro es una clara invitación al lector, para que se suba “en el mismo tren”. La unión de los textos viene dada por la intención y por el tema que se asoma en todos los relatos. Mi intención era mostrar la vulnerabilidad humana y la heroicidad de superar, una vez tras otra, obstáculos complicados. Por lo que se refiere a la vulnerabilidad, tenía claro que había que enfrentar a los personajes a situaciones adversas. Todos nosotros, frente a la adversidad, somos más vulnerables, porque nos mostramos tal cual, no podemos entretenernos, mientras nos defendemos o estamos frente al abismo, en adornarnos, disfrazarnos ni maquillarnos. Al fin y al cabo, cuando tenemos lo que deseamos, somos más o menos quienes queremos ser. Pero cuando nos toca lo que de ningún modo queremos, somos lo que buenamente podemos. Esa realidad está en todos los cuentos, de un modo u otro. Todos sus personajes son héroes, o antihéroes, que se descubren a sí mismos gracias a algún tipo de dolor.

NA –En tu obra, hay grupos de libros que parecen tener un hilo conductor , incluso en tu nuevo libro hay dos textos que surgen de La mitad sombría, ¿Cómo encaras cada nuevo trabajo? ¿Existe realmente esa conducción?
FC – La verdad, veo mis escritos como un todo, continuo y sin cortes. Lo que escribo está relacionado, forma parte de un minúsculo mundo, el mío, y las conexiones me resultan inevitables. Cuando escribo un texto nuevo, tengo en mente todos los anteriores. Sin quererlo, de un modo natural.

NA – En algunos de tus cuentos, las cosas se les dan vuelta a los personajes: en Las víctimas, el perseguidor parece ser perseguido, en Rodajas de limón, la que engaña parece ser engañada ¿Todo tiene posibilidad de giro para Flavia Company?
FC – Bueno, una vez más todo depende de la mirada. Desde el lugar desde el que se mira. Del punto de vista, en definitiva. Nada es de una sola manera. Eso es algo que he defendido, creo, en todos mis libros. Quien persigue, es a su vez perseguido (por la propia persecución, incluso). Quien engaña, es a su vez engañado (aunque sea por sí mismo).

NA –¿Cómo ha influido tu formación en filología hispánica en tu obra?
FC – No lo sé con exactitud, pero seguramente el conocimiento, por decirlo del algún modo, desde dentro, me ha ayudado. Estudiar las obras de otros, descubrirlas, deconstruirlas, es siempre un buen aprendizaje a la hora de enfrentarse a la escritura de un texto.

NA –Sé que eres multidisciplinar: te gusta la medicina, la música y seguramente, un montón de cosas que no sé ¿Cómo utilizas ese potencial en el momento de crear? ¿Qué otras cosas necesitas?
FC – Más que multidisciplinar, soy muy curiosa. Me gustan los mundos que no me resultan cercanos, o cotidianos, o fáciles. Conocer es un modo de viajar, justo el que yo he elegido.

NA –Te resistes a las clasificaciones, a las fronteras, a lo que viene dado por la institución ¿Lo mismo te ha pasado con el idioma?
FC – No las necesito: ni las clasificaciones ni las fronteras. Si los demás las necesitan, hay que respetarlo, pero no por ello sumarse a esa necesidad. Para mí no es importante adueñarme de una etiqueta, pero sí es importante que una etiqueta no se adueñe de mí.

NA –En tu obra, se pueden entrever un montón de influencias literarias, como si leerte también posibilitara indagar en otros textos....¿Tu faceta de traductora qué te aporta literariamente?
FC – La traducción es un ejercicio de obediencia: debe una practicar el estilo del otro, asumirlo, entenderlo, indagar en él. Es una manera de aprender a utilizar el idioma de maneras distintas a las que una habría empleado de forma espontánea. Traducir es buscar. Es viajar por otros modos de decir: conocer. Por otra parte, la traducción aporta el ejercicio de la disciplina y de la memoria, que tan necesarias me resultan cuando escribo ficción.

NA – ¿Cómo te posicionas como coordinadora de talleres de escritura? ¿Se puede enseñas a escribir? ¿Cómo ves el mercado editorial y la creación?
FC – Claro que se puede enseñar a escribir. Lo que no puede hacerse es enseñar a ser escritor/a. Por lo que se refiere al mercado editorial y la creación, son fenómenos totalmente distintos. La creación hoy en día tiene tanto que ver con el mercado editorial como con el mercado de la zapatería. Excepciones: alguna editorial pequeña.

NA – ¿A qué libro de los que has escrito te sientes especialmente cerca?
FC – De la novela La mitad sombría. Y de todos los otros, si me permites la boutade.

NA – Tú haces muchas actividades además de escribir libros. ¿Cómo las compaginas, sobresale una de la otra?. Al placer de escribir, me refiero...
FC – Leer, navegar, la música, conversar con mis amistades. Son mis prioridades durante el ocio. Durante el ocio, no obstante, tengo siempre, aunque sea en el fondo del fondo, la sensación de estarle robando horas a la escritura. La escritura es obsesión.

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