martes 13 de octubre de 2009

VOLAR EN AVIÓN


La entrada anterior la dediqué a un vuelo en globo. Seguimos volando. Esta vez se trata de un avión. Mejor dicho, de varios. Mañana, miércoles 14, me voy de viaje. Destino: Argentina. Allí nací, de modo que este es un viaje del alma. Hace ya diez años que no voy.
Espero conocer el lugar en que se instalaron mis tatarabuelos a principios del siglo pasado. El pueblo en que se casaron mis bisabuelos en 1918. El lugar en que estudió mi abuela en los años 30.
¿Qué se conoce cuando se visitan los lugares donde vivieron quienes fueron necesarios para que nosotros lleguemos hasta ahí otra vez? ¿Algo de una misma? ¿Algo del mundo? ¿Algo de quienes nos precedieron?
Mis gatas miran alucinadas que llevo cosas de un lado para otro, cosas que desaparecen adentro de una maleta.
Pero en esa maleta llevo muchas cosas que no se ven, que no pueden tocarse. Algunas incluso que ni yo misma sé. Las voy a encontrar después, cuando las necesite. O las voy a echar de menos. Cómo saber ahora de los caprichos futuros del corazón.

martes 6 de octubre de 2009

VOLAR EN GLOBO

















De final a principio, así están ordenadas las fotos.
Volar en globo es fantástico.
La primera foto corresponde al "desinflado" una vez se llega a tierra. No veas lo complicado que es "bajarle los aires" a semejante bolsa llena (de 33 metros de largo). Me tiraron allí encima y tuve que ir rodando como una croqueta a ver si iba aplastando el aire, jajajajaja. De risa.
La siguiente corresponde a cuando el globo ya iba bajando. Debo deciros que los doce que íbamos subidos a la cesta temimos que terminaríamos en lo alto de unos árboles o aterrizados en un tejado. Los árboles los tocamos. El tejado... casi. Ahí sale la sombra de nuestro globo.
En la siguiente pueden verse los volcanes de la Garrotxa. No es la foto desde lo más alto, pero es una de las que más me gustan.
La siguiente, la de la niebla, antes de que salga el sol, justo subiendo. Resulta curioso lo plácida e inmóvil que es la subida.
Ya en las dos últimas se ve el hinchado del globo. La de la quema de propano y, antes, la del ventilador.
Llama la atención lo poco que se mueve el globo, cuando está allá arriba, y el silencio reinante, al margen, claro, de las veces en que hay que quemar propano para calentarlo y seguir flotando.
Un viaje en globo de varios días... ¿por qué no?
Lo que me ha ocurrido es que me han dado ganas de hacer cosas en el cielo, como paracaidismo, parapente... subir, subir.
Bueno, si tenéis oportunidad de pasear en un globo, no la desprovechéis. Es alucinante.




domingo 4 de octubre de 2009

IN MEMORIAM. MERCEDES SOSA



Iba yo a dedicar la entrada de hoy a mi viaje en globo de esta mañana por encima de los volcanes de la Garrotxa, allá en el silencio de lo alto.

Pero ha muerto Mercedes Sosa, la "Negra".

La vi en Barcelona, en el Teatro Griego, hace muchísimos años. Recuerdo que entonces las entradas del Griego eran sin numerar, y que corrí como una endemoniada para verla desde primera fila. Y lo conseguí. Y tanto me impresionó que regresé los otros dos días que cantaba en la ciudad.

Mercedes Sosa forma parte de mi vida. Por ejemplo, con sus canciones, a la guitarra, conquisté a mi primer amor, que llegó a creer que yo cantaba bien. Con sus canciones he llorado desamores, también.

Os dejo aquí su Gracias a la vida. Es, me parece, una buena canción para la muerte.

lunes 28 de septiembre de 2009

IN MEMORIAM. ALICIA DE LARROCHA

Solo la vi una vez: oírla y verla tocar fue como levantar el vuelo, como ir hasta los lugares más lejanos e insospechados.

La escuché siempre, la admiré, la admiro. Desparece su cuerpo. Nada más. Su música y su amor por la música van a seguir mientras nuestro mundo siga. Y más, quizás.

Incomparable Alicia de Larrocha, con esas manos tan pequeñas que no llegaban a la octava pero que conseguían tocarla al unísono gracias a una velocidad literalmente imposible, es decir mágica. El poder del deseo. El absoluto.

lunes 21 de septiembre de 2009

27 DE SETIEMBRE





El próximo domingo 27 de septiembre, a las 19:00h, en la nueva librería Pròleg, en C/ Sant Pere mes Alt , 46 -calle del Palacio de la Música-, se presenta el libro de recopilación de textos titulado 27 DE SEPTIEMBRE, del cual a continuación os copio la sinopsis que ha escrito su antóloga e impulsora, Esmeralda Berbel:


En el año 1935 el escritor Maksim Gorki lanza la propuesta de que escritores de todo el mundo escriban "Un día en el mundo" y ese día era el 27 de septiembre. La propuesta no acabó de cuajar. En 1960 el periódico moscovita Izvestia convocó de nuevo a escritores para que describieran con la mayor exactitud posible su 27 de septiembre de ese año. La escritora alemana Christa Wolf acepta y se entusiasma con la idea y escribe durante 40 años su 27 de septiembre dando origen al hermoso libro "Un día del año". En el año 2008 la escritora y profesora Anna Caballé me aconseja que lea el libro. Su lectura despierta en mí un deseo imparable de continuar la tradición. De ahí mi entusiasmo en buscar a mujeres que escriban y hacerles la propuesta. El sí fue tan grande, tan hermoso, que no necesité nada más que esperar a que llegara el día. 29 mujeres de diferentes ámbitos artísticos se pusieron a escribir con la mayor exactitud posible su 27 de septiembre. Cuando tuve todos los textos busqué una editorial. Alfama me respondió: el libro de C. Wolf es uno de mis libros de cabecera. Así es como mi deseo junto al deseo de los otros hizo posible este libro: 27 de septiembre, Un día en la vida de las mujeres.
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Acepté el encargo con mucho gusto, el año pasado, cuando Esmeralda Berbel me invitó a participar en él. Porque además se da el caso de que el 27 de septiembre... pues es mi cumpleaños, así que siento este libro como un verdadero regalo.
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SI PODÉIS, OS ESPERO EL LA LIBRERÍA PRÒLEG EL DOMINGO A LAS 19:00H.

sábado 12 de septiembre de 2009

EN RECUERDO DE LAURA NAVAU. (ROSA/NENA)

No suelo yo escribir entradas demasiado personales en el blog.
Ocurre sin embargo que hoy, por ser el día que es, deseo hacerlo.
Dicen que nadie muere del todo mientras haya alguien que lo recuerde.
Hoy, 12 de setiembre, a las 1o de la mañana más o menos, se cumplieron 20 años de la muerte de mi madre, Laura Navau. (Algunos la conocieron por Rosa, otros por Nena). Tenía 49 años. Y era una mujer muy singular. Apasionada, vital, compleja, sensible, divertida, tierna, culta, inteligente. Muy cariñosa. Amiga de sus amigos. Y una madre excepcional.
Porteña enamorada de Barcelona. Viajera incansable. Decía que cuando una viajaba no podía tener ni sueño ni hambre ni dolor.
Leía mucho, le gustaba la ópera. La música en general.
Era aventurera, valiente, atrevida. De izquierdas. Solidaria.
Tenía una voz preciosa y profunda, pero cantaba mal.
Sigo echándola de menos. Como el primer día. No puedo comprender cómo he sido capaz de vivir veinte años sin verla. Ni cómo voy a ser capaz de seguir así para siempre.
Hay mucha gente que la recuerda con cariño. Me lo dicen a veces, quienes la conocieron, me dicen "qué especial era tu madre, qué fantástica".
Esta foto que dejo aquí se la tomé un día en que estábamos charlando las dos en mi habitación. (Esa mesa sobre la que está apoyada era mi mesa de estudio, de la época universitaria. La lámpara de pie es la que todavía tengo). Es probable que en ese momento tuviera justo la edad que tengo yo ahora, cuarenta y cinco años, sí.
Le gustó mucho vivir. Y lo hizo intensamente.
Seguro que le habrían entusiasmado los teléfonos móviles, internet, los blogs. No tendría uno, pero le encantaría aparecer en éste.
Va por ella.

domingo 6 de septiembre de 2009

MÁQUINAS EXPENDEDORAS



Las he visto de todas clases: de tabaco, de pastelería, de bebidas, de tampax, de preservativos, de libros incluso. Pero de cebos vivos... no. De algo vivo, no. Ahí los pobres gusanos esperando a que alguien meta una moneda en la ranura y se lo lleve para pincharlo en el extremo de un anzuelo sin otro destino que ser engullido por un pez que a su vez será deglutido por un ser humano que a su vez será eliminado por otro tipo de voracidades. Vendrán más tarde máquinas con perros, gatos, vacas, conejos, cochinillos, pollos.
Y entonces nos veo en un futuro no demasiado lejano metidos en esas expendedoras, a nosotros los humanos, apretados ahí, enlatados esperando a que nos toque el turno para bajar por la pendiente hasta la bandeja de salida y ser el cebo de no sé qué. Los light, los descafeinados, los enteros. Y nuestros posibles clientes mirando nuestra foto y nuestro precio, revisando las monedas que llevan en los bolsillos y preguntando al de al lado, ¿de cuál queréis?
Pero, ¿de qué clase de clientes se tratará?